miércoles, 8 de abril de 2020

Y las fuentes vivas.







Y las fuentes vivas.

Y pasaste diosa  muy cristalina.
Caminando grácil con tu sonrisa.
Y tus pasos cruzan y van de prisa.
Con risueño encanto de peregrina.

Vas llevando gracia que te apresura.
Y tus manos suaves hoy ya me avisan.
Que los nuevos cantos que me divisan.
Van ya escritos gratos en tu ventura.

Y mis versos siempre ya te existían.
En presagios tuyos con tus ensueños.
Con señales bellas en tus empeños.
Que descifras sabia y estremecían.

Tu mirada estuvo en la esperanza.
Y por siglos vive en los espacios.
Y en la calle estuvo y en tus palacios.
Decorando mi alma y sin tardanza.

Y tus labios puros ya me besaron.
En los sueños reales y en la llanura.
Y las fuentes vivas de tu frescura.
Me atisbaron siempre y me alcanzaron.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
 

                    

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