Y en silvestre aroma.
Y en las flores blancas de limonero.
En rocío escribes ya tus idilios.
Y a leyenda grata le das auxilios.
Con sincero canto de tu sendero.
Y en aroma evocas tus emociones.
Y en suspiros dices ya tus ensueños.
Y en gemidos clamas tus halagüeños.
Los queridos signos de tus unciones.
Y tu anhelo viaja y va primero.
Con el ritmo alegre que si consiente.
Que la dicha se hace en subconsciente.
Y fiel se hace luego en tu sendero.
Y las mieles viertes con tus palabras.
Y en silvestre aroma van tus castillos.
Y en silente danza van los sencillos.
Los clamores tiernos y que vos labras.
Y en el trance cauto de tus desvelos.
Tu cariño avanza en tu desierto.
Tu silente canto yo lo convierto.
En el grato himno de tus consuelos.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario