Y besé
tu talle.
En
sendero dulce en el encuentro.
Con aromas ibas de la rivera.
Tu
mirada ausente de quien te quiera.
Y en el
pecho un sueño que sea tu centro.
Me
miraste a penas vos transeúnte.
Y el momento queda en el espacio.
Y tu
esbelto talle que es de topacio.
Y un mismo
rumbo que al fin nos junte.
Y tu
esencia pura que es de manzana.
Que tu historia
trae entretejida.
Me
irradiaba retos y sin medida.
Me
irradiaba calma tu tez lozana.
Y besé
tu talle en lejanías.
Y tus
pasos dulces yo los besaba.
Y subías
rauda sin quien te amaba.
Y
buscabas fiesta y sonreías.
Tu
ondulado pelo desordenado.
Parecía
un nido de golondrina.
Que
viajando busca la adrenalina.
Que
sonriendo siente sol perfumado.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
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