En
mirada espejo.
Y en tu
diario dulce de manantiales.
A tu
senda grata me predestinas.
En mirada
espejo ya me encaminas.
Con tu
rima y canto angelicales.
Vaticinas
dichas en los senderos.
Y en el
virgen cielo que lo soñabas.
En
brillantes playas que las hallabas.
En los
limpios mares y placenteros.
En tu
aroma libre de limonero.
Que frescura
lleva y con plegarias.
Y con
versos tiernos y luminarias.
Va tu
canto noble que yo prefiero.
Y en tu
lluvia clara de los diamantes.
Van los
rayos beatos que me rodean.
Van caricias tuyas que me recrean.
Van tus sueños hondos que son triunfantes.
En tus dedos llevas las bendiciones.
Que a lejanas tierras y a tus lugares.
Van en cantos libres de los juglares.
Y en los besos tuyos con mis canciones.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
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