jueves, 19 de marzo de 2020

De azulada tarde.








De azulada tarde.

Y yo evoco el brillo de tu elegancia.
De azulada tarde con la promesa.
De gentil mirada con la sorpresa.
De dulzura pura de tu fragancia.

Y en dorado lago va tu cabello.
Y en laguna plata va tu sonrisa.
Y tus manos pasan con sol y brisa.
Son dos garzas blancas con tu destello.

En pupilas tuyas soy cancionero.
Y en las letras llevo voz que aparejo.
A sentidos cielos que son tu espejo.
De azahar muy casto de limonero.

Y tus pasos danzan con la cadencia.
Con señal alegre en remolino.
Con vibrar sincero y diamantino.
En tu estilo propio con excelencia.

Y en tu trato dulce y muy dilecto.
Van escritos versos de mi querencia.
Con palabras nuevas con reverencia.
Con perfume casto fiel de tu afecto.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.





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