Tú, mi amor siempre convives conmigo.
Tú, mi amor siempre convives conmigo.
Con tu habla hermosa y encantadora.
Como el aroma de las plantas de historias.
Conformes con su tiempo y destino.
Con tu habla hermosa y encantadora.
Como el aroma de las plantas de historias.
Conformes con su tiempo y destino.
Y que cada una tiene una poesía.
Y son todas humildes y sonoras.
Y alegres y seguras en su gloria.
Con su canto grácil y profecía.
Y son todas humildes y sonoras.
Y alegres y seguras en su gloria.
Con su canto grácil y profecía.
En el paisaje peregrino fieles.
Y con la esperanza en su brillo.
Con su lenguaje de amor sencillo.
Y siempre saludado con su suerte.
Y con la esperanza en su brillo.
Con su lenguaje de amor sencillo.
Y siempre saludado con su suerte.
Y siempre con su misión de sonrisas.
Así, convives conmigo con tu lenguaje.
Con el acorde místico de tu mensaje.
Que nunca pase el tiempo sin caricias.
Así, convives conmigo con tu lenguaje.
Con el acorde místico de tu mensaje.
Que nunca pase el tiempo sin caricias.
Y tu acento que es aroma que canta.
Creando en la tarde nuevos caminos.
Creando futuros nobles y genuinos.
Con tu silencio y con tus miradas.
Creando en la tarde nuevos caminos.
Creando futuros nobles y genuinos.
Con tu silencio y con tus miradas.
Con tu caminar por los corredores.
En la casa regando las plantas.
Luego a mi lado fiel, alegre sentada.
Suspirando con tu sonrisa de amores.
En la casa regando las plantas.
Luego a mi lado fiel, alegre sentada.
Suspirando con tu sonrisa de amores.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
¡Hermoso!!!....
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