Encrucijada.
Una historia cuentas con tu
presencia.
Y me ligas justo a lo que sientes.
Y tu cuerpo escribe sin detenerse.
Tu leyenda y sueños con tu belleza.
Y tus ojos lloran las melodías.
Y el clamor sale de tu mirada.
Soledad la lloras sin ser amada.
Y buscando alivio vas escondida.
Sin tu orgullo pides una clemencia.
Y en los sueños fieles te comunicas.
Y hoy cortas tiempos los simplificas.
Y me pides vuelva con complacencia.
Y los gestos tuyos yo los recibo.
Son mensajes claros de que me
quieres.
De inocente niña que desentiende.
Vanidades frías por el alivio.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
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