sábado, 22 de mayo de 2021

Y el camino existe.

 


Y el camino existe.

 

Y conjugas tiempos de los verdores.

Y tus sueños caben en un segundo.

Y en posible gesto meditabundo.

Vas creando mundos consoladores.

 

Y en silencios pintas ya las esperas.

Y en veranos guardas ya los paisajes

Y en las frondas frescas van tus lenguajes.

Y en las tardes besas las sementeras.                                 

 

Y en aromas buscas luz de tu infancia.

Y en los rayos plenos un pergamino.

Que te pinte prados con sol divino.

Que te pinte lunas con tu elegancia.

 

Y el camino existe de ser felices.

En instante justo imaginado.

En la selva verde que va a tu lado.

En sendero y flora que vos bendices.

 

Y tu voz queda rememorada.

En el brillo vivo de los remansos.

En el canto ignoto de tus descansos.

Y en miradas suaves de enamorada. 

 

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

 


jueves, 20 de mayo de 2021

Sois cigarra en canto.

 


Sois cigarra en canto.

 

La fiel hoja canta es la cigarra.

Y su alegre llanto ya me traspasa.

Y su voz es llama que me acompasa.

Corazón y mente y a la guitarra.

 

Y quizá me trae ya tu caricia.

Y tu leve roce y de tus manos.

Tu perfume y canto de los manzanos.

Tu sonrisa en ritmo de la delicia.

 

La cigarra viaja en simbolismos.

Y en un giro noble da tu palabra.

Y en pequeño canto la fe me labra.

De tu amor sagrado en espejismos.

 

Sois cigarra en canto unificada.

Sois fiel hoja arpegio que me consuela.

Sois plegaria acorde que en mi revuela.

Sois la tenue carta inmaculada.

 

Castañuela grácil que el sol me pases.

Caravana errante de melodías.

Y gitana noble con alegrías.

Y en mi pecho el arpa de mis compases.

 

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


miércoles, 19 de mayo de 2021

Y el ritual florece.

 


Y el ritual florece.

 

Y el reloj de flores resucitado.

Va con signos blancos de las sorpresas.

Va en rituales cortos de las promesas.

En compás secreto profetizado.

 

Y en su tiempo espera ya la leyenda.

Que en corolas blancas se sintonice.

Que en silencios largos se preconice.

El valor silente que en vos se encienda.

 

Y en pequeñas ondas de sus reflejos.

Van compases tiernos de tus vigilias.

Van retratos nuevos de tus familias.

Que futuros hijos son sus espejos.

 

Y las flores caen y son semillas.

Que en silente calma son esperanza.

Que en ferviente espera de la confianza.

Ya prolongan vidas que son sencillas.

 

Y el ritual florece con la cadencia.

De sencillo canto que fue inspirado.

En portal eterno enamorado.

De tus ojos puros de la inocencia.

 

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

 

 


Y conectas tiempos.

 

Y conectas tiempos.

 

Sucesiva escala de los perfumes.

Que en colores lazan ya sus matices.

Son los cantos suaves que vos predices.

En sereno ambiente que vos lo asumes.

 

Y en la danza alegre de las fragancias.

Que los bosques sienten eternidades.

Dan tus gestos tiernos fraternidades.

Van tus manos tenues sin las distancias.

 

Multitud de rostros angelicales.

Son las hojas verdes de la floresta.

Que te acoge tierna y manifiesta.

Esplendor de siglos muy musicales.

 

Y en las ramas fulgen con tus clamores.

Escogidos versos de tus vivencias.

Escondidos gestos de tus clemencias.

Y apacibles cantos de tus dolores.

 

Y conectas tiempos y resplandores.

De la ignota historia que te sustenta.

De tu dulce queja que te atormenta.

Mas le pintas flores con esplendores.

 

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

 

 

Y en la garza blanca.

 

Y en la garza blanca.

 

En las hojas verdes de los senderos.

Con matices vivos entrelazados.

Van clamores nuevos y antepasados.

Van nostalgias y ecos muy placenteros.

 

Van tus huellas puras que son plegarias.

Va la ronda eterna por el encuentro.

Va el suspiro y verso que es epicentro.

De labores sabias que son agrarias.

 

Va el secreto eterno y va el misterio.

Va el discreto gesto de la alegría.

Va el concreto arresto de valentía.

Va el matiz fraterno del refrigerio.

 

Y en la garza blanca va tu añoranza.

Reflejada justo en los potreros.

Y en la humilde hierba de los esteros.

Va la estampa bella de tu semblanza.

 

Y en entorno tierno de tus ambientes.

Dulcificas todo con tus bondades.

Das sentido bello a soledades.

Con mensajes sabios que son silentes.

 

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

 


Tus pupilas miran.

 

Tus pupilas miran.

 

Mis nostalgias captan en tus anhelos.

El compás de rezos omnipotentes.

Que pronuncias sola en los ambientes.

Del antaño templo de tus abuelos.

 

Y tus manos llevan los dos misales.

El de rezos cortos de florecillas.

Y tu diario escrito con las plumillas.

Que pulsaron dedos inmemoriales.

 

Tus pupilas miran estremecidas.

En el punto fijo que convergemos.

En plegaria misma que la invoquemos.

Con el mismo anhelo de ser cumplidas.

 

Y en la tarde grata y perfumada.

El incienso gira en remolino.

Y en tu pecho blanco y cristalino.

Un milagro avanza de ser amada.

 

Y te marchas siempre con la esperanza.

De besar la tarde que es milagrosa.

De tocar al pueblo con voz de rosa.

De volver sonriente con tu confianza.

 

Robert Aníbal Sánchez Fajardo

 

lunes, 10 de mayo de 2021

Sois la flor paloma.

 

Sois la flor paloma.

 

Ni en la niebla oscura se desvanece.

Tu clamor sincero que me visita.

Que acaricia el tiempo que resucita.

Tu primer atisbo que permanece.

 

Y en un nardo blanco que es vespertino.

Que conecta tiempos con su substancia.

Que vislumbra anhelos a la distancia.

Vos me entregas todo tu buen destino.

 

Y en silencio sientes que es invisible.

El sincero gozo que ya te anima.

Y el lenguaje sabio que se aproxima.

A insinuarte dicha que es apacible.

 

Y en el nardo casto que no agoniza.

Sois aroma grato que me acompaña.

Sois silencio y canto que desentraña.

Un amor sencillo que se eterniza.

 

Sois la flor paloma que es mensajera.

Sois corola y luna sois mariposa.

Sois gemido y llanto que en mi reposa.

Cercanía Grácil que ya me espera.

 

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.