lunes, 20 de abril de 2020

Y el lenguaje en flores.





Y el lenguaje en flores.
     
Y el lenguaje en flores ya va contigo.
Y en tu andar se mueve con la cadencia.
Le señalas sendas de tu querencia.
Con las letras bellas que te consigo.
                      
Y en tu pecho casto van azahares.
Que te bordan cielos en un instante.
Que te adornan versos con un diamante.
Que destilan mieles con sus cantares.

Y los bosques solos son tus amparos.
Que te aclaran dudas muy escondidas.
Que te brindan dichas muy escogidas.
Que te arrullan cantos en tus reparos.

Y acaricias todo con tu mirada.
Y te ligas grata a la sorpresa.
Del amor que esperas y te interesa.
En el tiempo amado de tu jornada.

Y en tus manos mundos de la fragancia.
En su brillo infante va tu ventura.
En su fuego amante va la dulzura.
Que me abraza a diario a la distancia.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.



                 

Y en helechos dejas.





Y en helechos dejas.
                 
Y un fino canto va en tu palabra.   
Que tus mieles traen y son tonada.
Que en tu cuerpo vibra en la alborada.
Con amado tiempo que tu voz  labra.

Y tu gesto grato ya me señala.
Con profundo anhelo que profetizas.
Que en tu pecho casto ya sintetizas.
El aroma nuevo que nos escala.

Y los gozos danzan en tus pupilas.
Y pequeños mundos los agigantas.
Y los dulces sueños ya los levantas.
Con luz grácil virgen que la perfilas.

Y en añejos vinos te regocijas.
Con sensible lira de tus delicias.     
Con la espera noble que ya acaricias.
Con palabra tierna que vos elijas.

Y tu risa viertes en la cascada.
Y en helechos dejas ya tus promesas.
Y un pequeño verso por si regresas.
A buscar tu sueño con voz sagrada.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.




Y en helechos dejas.






 Y en helechos dejas.

Y un fino canto va en tu palabra.   
Que tus mieles traen y son tonada.
Que en tu cuerpo vibra en la alborada.
Con amado tiempo que tu voz  labra.

Y tu gesto grato ya me señala.
Con profundo anhelo que profetizas.
Que en tu pecho casto ya sintetizas.
El aroma nuevo que nos escala.

Y los gozos danzan en tus pupilas.
Y pequeños mundos los agigantas.
Y los dulces sueños ya los levantas.
Con luz grácil virgen que la perfilas.

Y en añejos vinos te regocijas.
Con sensible lira de tus delicias.     
Con la espera noble que ya acaricias.
Con palabra tierna que vos elijas.

Y tu risa viertes en la cascada.
Y en helechos dejas ya tus promesas.
Y un pequeño verso por si regresas.
A buscar tu sueño con voz sagrada.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.



domingo, 19 de abril de 2020

Y el lenguaje en flores.








Y el lenguaje en flores.

Y el lenguaje en flores ya va contigo.
Y en tu andar se mueve con la cadencia.
Le señalas sendas de tu querencia.
Con las letras bellas que te consigo.

Y en tu pecho casto van azahares.
Que te bordan cielos en un instante.
Que te adornan versos con un diamante.
Que destilan mieles con sus cantares.

Y los bosques solos son tus amparos.
Que te aclaran dudas muy escondidas.
Que te brindan dichas muy escogidas.
Que te arrullan cantos en tus reparos.

Y acaricias todo con tu mirada.
Y te ligas grata a la sorpresa.
Del amor que esperas y te interesa.
En el tiempo amado de tu jornada.

Y en tus manos mundos de la fragancia.
En su brillo infante va tu ventura.
En su fuego amante va la dulzura.
Que me abraza a diario a la distancia.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


                 


sábado, 18 de abril de 2020

Y en silvestre aroma.







Y en silvestre aroma.

Y en las flores blancas de limonero.
En rocío escribes ya tus idilios.
Y a leyenda grata le das auxilios.
Con sincero canto de tu sendero.

Y en aroma evocas tus emociones.
Y en suspiros dices ya tus ensueños.
Y en gemidos clamas tus halagüeños.
Los queridos signos de tus unciones.

Y tu anhelo viaja y va primero.
Con el ritmo alegre que si consiente.
Que la dicha se hace en subconsciente.
Y fiel se hace luego en tu sendero.

Y las mieles viertes con tus palabras.
Y en silvestre aroma van tus castillos.
Y en silente danza van los sencillos.
Los clamores tiernos y que vos labras.  

Y en el trance cauto de tus desvelos.
Tu cariño avanza en tu desierto.
Tu silente canto yo lo convierto.
En el grato himno de tus consuelos.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.






viernes, 17 de abril de 2020

Con el toque y notas.







Con el toque y notas.

En tu estilo casto de fiel princesa
Respirando valles vas presurosa.
Vas pintando dicha que es tan gozosa.
Con la gracia clara de tu promesa.

Y en tu fiesta diaria que luz esparzas.
En sereno ritmo vos te estremeces.
Con sonrisa leve vos amaneces.
Y en comparsa viajas fiel con las garzas.

Y en tu pecho llevas los madrigales.
Con el tinte grácil de tus querencias.
Con sensible canto de las ausencias.
Con el toque y notas de tus labiales.

Y en aromas copias tus emociones.
Y en inciensos viertes ya tus anhelos.
Y en jazmín nocturno van tus desvelos.
Y en el canto diario van pregones.

Tus suspiros llevan ya tus reclamos.
Y la espera dulce y resignada.
Y en sencillas plantas va tu mirada.
Que perfuma el tiempo fiel de tus manos.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.




jueves, 16 de abril de 2020

Y al paisaje besas.







Y al paisaje besas.

Y en tu sombra y brillos vos me conduces.   
Y en calma y mieles te comunicas.
En vigilia y sueños te pacificas.
Y en gemido y canto vos me seduces.

Tu mirada grácil de manantiales.
Se dirige pronto a las vertientes.
Y en el agua pura van las lucientes.
Tus palabras beatas que son cristales.

Tus silencios unen tus emociones.
Y en tu pecho en calma van y descansan.
Y en tu boca fuente ya se remansan.
Y en tus manos gratas son religiones.

Y al paisaje besas que es tu escenario.
Y tus ojos pintan y con tus mieles.
En ferviente brisa y en los claveles.
La leyenda ignota en poemario.

Y en aromas frescos van tus matices.
Que los nuevos campos ya te dirigen.
Que las hojas verdes a vos te eligen.
Y contigo danzan y son felices.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.