viernes, 27 de septiembre de 2019

Gemir un canto.





Gemir un canto.

Y tus manos arpas de melodías.
Que mis hombros tocan en la comparsa.
Que en la fiesta cruzan la caravana.
Con tu ritmo alegre que no termina.

Que me escriben versos con tus suspiros.
Que señalan cantos indefinibles.
En la cumbre nueva de tus sensibles.
Palpitares hondos sin encubrirlos.

En tus manos crecen mis ilusiones.
Si comienzan danzas en tus pupilas.
Con la rueda eterna que nos invita.
A gemir un canto de corazones.

Y tus manos hojas de cafetales.
Que me graban fiestas de los aromas.
En las tardes bellas que las adornas.
Con tus cantos dulces primaverales.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Sensibles gestos.





Sensibles gestos.

Y en tu ritmo propio hoy me recuerdas.
Y tus pies me llevan a tu alegría.
A la fiesta eterna de tu armonía.
Y tu pecho vibra y fiel se acerca.

Y en cada vuelta de tu despliegue.
Voy siguiendo el curso de tus compases.
Y por cada paso que me entrelaces.
Yo te atrapo en giros que te estremecen.

Y tus manos muestran  que sois leyenda.
En las letras libres que se eternizan.
En sensibles gestos que se perfilan.
En tus cantos suaves de voz sincera.

Y tus ojos graban en mi recuerdo.
Con la fiesta tierna de tu cariño.
El encanto puro que va en tu ritmo.
Y que brilla eterno con tu destello.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Manos de chocolate.





Manos de chocolate.

Y en el baile grácil vas recordando.
La nativa senda de la conquista.
El olor a cedro que nos atisba.
Con el canto dulce por ti añorado.

Y tus ojos dicen lo que presientes.
El hermoso cielo del fiel idilio.
Que nació tan puro con tu cariño.
Y en tus labios vibra sin fin sonriente.

Con tus manos tiernas de chocolate.
Vos me escribes cantos en mi mirada.
Vos me infundes sueños que ya me atrapan.
En tu pecho casto que ya me invade.

Y en tu cuello fino va dibujado.
El misterio dulce que nos enlaza.
Con la llama viva de tu palabra.
Con tu dulce abrigo enamorado.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


jueves, 22 de agosto de 2019

Tu llamado.






Tu llamado.

Tu indecible canto que es un llamado.
Y en tu cuerpo vibra con los mensajes.
Y en tu mirada surgen interminables.
Las canciones hechas con tu milagro.

Tus palabras tiernas me han atrapado.
Y en tu canto suave voy escribiendo.
La ternura inmensa que vas tejiendo.
Con el lazo dulce por ti soñado.

Y en el ritmo alegre de tu sonrisa.
Van naciendo sueños que nos alcanzan.
En la senda bella de tu fragancia.
En el gozo dulce que nos cobija.

Y en ventanas gratas vas escribiendo.
Con azahares castos de limoneros.
La novela nuestra que va naciendo
La leyenda eterna de tu silencio.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

martes, 23 de julio de 2019

Sendero verde.






Sendero verde.

Y en tus manos dulces va la leyenda.
Con suspiros hondos de tu cariño.
En el tiempo amado de tu destino.
Y en sensibles gestos hoy me recuerdas.

Y en el hilo dulce de tu recuerdo.
Me señalas cantos hoy muy cercanos.
Y me ligas firme a tu remanso.
Al fiel lago claro de tu universo.

Y en floral encanto de tu paisaje.
Se estremecen notas muy diamantinas.
Que pintando sueñan con tus caricias.
Que soñando pintan que vos me abraces.

Y tus pasos me hablan de un gran encuentro.
Que en silencio busque la caminata.
Al sendero verde de tu mirada.
A la rosa grata de tu misterio.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 13 de julio de 2019

Canto de tu Cariño.



Canto de tu cariño.

En vaivén alegre de tu mirada.
Vos me envuelves dentro de tu alegría.
Y me sellas tu alma con tus caricias.
Y un hermoso mundo hoy me regalas.

Y por cada giro de tu despliegue.
En el baile eterno de tu conquista.
Torbellinos haces que no terminan.
Y la fiesta sigue y nos envuelve.

Y horizontes buscas en la meseta.
Y miradas siembras a atardeceres.
Y en las palmas grabas lo que vos sientes.
Y en penumbra esperas que yo te quiera.

Y en reflejos castos vos vas pintando.
Los cantares fieles de tu nostalgia.
Y el encanto dulce de tu elegancia.
Y el cariño eterno lo vas cantando.


Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 29 de junio de 2019

Danza de tu leyenda.



Danza de tu leyenda.

Al compás de gracia que te cobija.
Yo te envío poemas que te acarician.
Y me envías risas que identifican.
Tu cariño amable que es mi delicia.

Y en tu danza llevas mil castañuelas.
En festivo ritmo que lo propagas.
Con alegre gesto que vos me halagas.
Y me entregas dulce hoy tu leyenda.

Y en tus ojos busco luz milagrosa.
Que interprete el gozo que me regalas.
Que señale el nido de tu montaña.
Y esperarte poemas a vos paloma.

Y en el valle claro y diamantino.
Yo te extiendo voces de poemarios.
Y en tu huella dulce yo voy pintando.
 Fiel la historia nuestra con tu cariño.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.