Y
radiante cruzas.
Y
silencios hondos nos separaban.
Mas allí
estaba tu fe y sonrisa.
En
sendero verde de piel sumisa.
De las
cañas gratas que nos ligaban.
Y
radiante cruzas con tu fiel coche.
En el
valle alegre que va festivo.
Y en tu
pecho brilla son sensitivo.
De
tambores afro en la gran noche.
Y un
idilio surge con un delirio.
En calor
valluno y de espejismos.
Y la
brisa avisa de los abismos.
En
partida tuya y del martirio.
Y en países
frescos vas recordando.
El
bullicio y fiesta de los ingenios.
El
palmar que llora por los milenios.
Y un
amor que crece y va esperando.
Y tu
tiempo pasa y se estaciona.
En tu
pecho augusto de ser princesa.
Y ya
buscas calma y que no cesa.
De volver
al valle que te emociona.
Robert
Aníbal Sánchez Fajardo.
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