miércoles, 10 de junio de 2020

Conocí tus huellas.









Conocí tus huellas.

Conocí tu pecho que yo lo calmo.
Y en futuro mundo ya perfumado.
Tus palabras tiernas que me han sanado.
Las soñé por siempre y son mi salmo.

Conocí tu pecho en el inicio.
Y al gemir tu canto y tu llamada.
Y al sentir acordes de tu mirada.
Y al lucir tu cuerpo que yo acaricio.

Conocí tus huellas en la armonía.
En el trazo suave que no se extingue.
En el dulce garbo que te distingue.
En tu marcha núbil que estremecía. 

Conocí los cielos que hay en tus manos.
Que en aromas frescos se comunican.
Que en atisbos cautos se dulcifican.
Y en caricias suaves de los arcanos.

Conocí tu rumbo y de antemano.
Y te amé silente en tu ventura.
Dibujé tu garbo con la dulzura.
Con tu nuevo ritmo que va lejano.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.





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