domingo, 23 de julio de 2017

Es que el amor es un trauma benigno.


El amor es un trauma benigno de ausencia.

El amor es un trauma benigno por la ausencia que se siente.
Y de presencias de cantos y gemidos indecibles nacientes.
En la búsqueda continua de la mujer amada fiel y sonriente.
Que sembró con una mirada y con una palabra el amor ferviente.

El amor es la calle es la esquina donde le entregué el poema.
Donde la conocí un día cuando distraído yo cerraba una puerta.
Y se me abría un horizonte de dulzura de dolor y amor al verla.
Toda la ciudad se unía con ella y todo tenía lenguaje de poeta.

Sentir la esquina donde oí su voz es saber que todo nos ayuda.
Para encontrar el amor porque el amor nos llega así, de sorpresa.
Y que todo se presiente desde la cuna porque el amor nunca duda.

El amor y el dolor cincelan un lenguaje mas allá de una promesa.
Y nos confrontan con nuestra conciencia y con Dios sin excusa.
Ya que Dios nos dio el mejor destino en el amor como un poema.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
                                                  



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