domingo, 9 de julio de 2017
Bailé contigo un tango en Budapest. Publicar.
Bailé contigo un tango en Budapest.
Bailé contigo un tango en Budapest y hacía frío.
Bailé el paso de Gardel cerca a tu corazón de clavel.
Tu amor me siguió como perfume y se fundió con el mío.
Sentí tu cuello apoyándose en mí en un giro al vaivén.
Seguimos bailando en París cerca a la torre Eiffel.
Y te besé bailando una milonga mientras el rocío.
Cumplía su ronda en esa mañana del dulce café.
Y se quedó para siempre en mi tu luz tu son y tu ritmo.
Volveré a Sevilla y quizá te buscaré en Valencia.
Y serás mi Dulcinea en la Mancha una y otra vez.
Cuando bailes el tango con tu gracia y cadencia.
Buscaré tu sonrisa de elegante y dulce mujer.
Cuando te despediste dejándome tu esencia.
Cuando nos dijimos adiós en la estación del tren.
Bailamos milonga luego en un festival en Ucrania.
Y tu sonrisa era muy plácida con tu dulce gracia.
Y allí te dije que siempre, yo tu siervo, te amaba.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
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