Te encontré.
Te encontré en mi sentimiento
como una paloma.
Tus ojos brillan de amor y tu
corazón espera verme.
Cada momento lejos de ti se transforma
en un mensaje solemne.
Y vuelves hacia mí y me besas y
vuelves a volar sola.
Yo tengo que aprender a volar
como tú vuelas.
Y así conquistar la libertad y
tu amor en un país libre.
Me dejas una rama de olivo como
signo que no se extingue.
Y te busco en mi corazón y en
el perfume que me dejas.
En todos los valles te espero
en los manantiales.
Para mirarnos en el reflejo del
agua en los remansos.
Y luego poder unirnos con el murmullo
del agua en raudales.
Quiero dibujarte en la floresta
del bosque sereno.
Y que las aves canten y
mencionen tu nombre.
Y que vuelvas a mirarme con tu
amor eterno.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario