miércoles, 24 de junio de 2015

Te encontré.




Te encontré.

Te encontré en mi sentimiento como una paloma.
Tus ojos brillan de amor y tu corazón espera verme.
Cada momento lejos de ti se transforma en un mensaje solemne.
Y vuelves hacia mí y me besas y vuelves a volar sola.

Yo tengo que aprender a volar como tú vuelas.
Y así conquistar la libertad y tu amor en un país libre.
Me dejas una rama de olivo como signo que no se extingue.
Y te busco en mi corazón y en el perfume que me dejas.

En todos los valles te espero en los manantiales.
Para mirarnos en el reflejo del agua en los remansos.
Y luego poder unirnos con el murmullo del agua en raudales.

Quiero dibujarte en la floresta del bosque sereno.
Y que las aves canten y mencionen tu nombre.
Y que vuelvas a mirarme con tu amor eterno.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario