Con tu
aliento grato.
Y
recorres fuentes que son sensibles.
Con tus
dedos suaves muy atractivos.
Que
despiertan sueños tan sensitivos.
Y que
pintan cielos impredecibles.
Y en la
gira alegre de tu romance.
Vas
sonriendo dulce con los placeres.
Que te
brindan flores y amaneceres.
Que
conducen dichas en fiel avance.
Y tu
cuerpo hermoso me comunica.
El aroma
dulce de tu destino.
El
placer sincero y que es divino.
Con el
canto tierno que dulcifica.
Y te
quedas grácil en tus ensueños.
Que
detienen tiempos y primaveras.
Que
destilan vinos de las praderas.
Con tu
aliento grato que es muy risueño.
Y en la
hierba grabas ya tus vivencias.
Con la
humilde pluma de la sabana.
Con el
frágil viento de tu ventana.
Con el
humo amante de providencias.
Robert
Aníbal Sánchez Fajardo.