jueves, 22 de agosto de 2019

Tu llamado.






Tu llamado.

Tu indecible canto que es un llamado.
Y en tu cuerpo vibra con los mensajes.
Y en tu mirada surgen interminables.
Las canciones hechas con tu milagro.

Tus palabras tiernas me han atrapado.
Y en tu canto suave voy escribiendo.
La ternura inmensa que vas tejiendo.
Con el lazo dulce por ti soñado.

Y en el ritmo alegre de tu sonrisa.
Van naciendo sueños que nos alcanzan.
En la senda bella de tu fragancia.
En el gozo dulce que nos cobija.

Y en ventanas gratas vas escribiendo.
Con azahares castos de limoneros.
La novela nuestra que va naciendo
La leyenda eterna de tu silencio.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

martes, 23 de julio de 2019

Sendero verde.






Sendero verde.

Y en tus manos dulces va la leyenda.
Con suspiros hondos de tu cariño.
En el tiempo amado de tu destino.
Y en sensibles gestos hoy me recuerdas.

Y en el hilo dulce de tu recuerdo.
Me señalas cantos hoy muy cercanos.
Y me ligas firme a tu remanso.
Al fiel lago claro de tu universo.

Y en floral encanto de tu paisaje.
Se estremecen notas muy diamantinas.
Que pintando sueñan con tus caricias.
Que soñando pintan que vos me abraces.

Y tus pasos me hablan de un gran encuentro.
Que en silencio busque la caminata.
Al sendero verde de tu mirada.
A la rosa grata de tu misterio.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 13 de julio de 2019

Canto de tu Cariño.



Canto de tu cariño.

En vaivén alegre de tu mirada.
Vos me envuelves dentro de tu alegría.
Y me sellas tu alma con tus caricias.
Y un hermoso mundo hoy me regalas.

Y por cada giro de tu despliegue.
En el baile eterno de tu conquista.
Torbellinos haces que no terminan.
Y la fiesta sigue y nos envuelve.

Y horizontes buscas en la meseta.
Y miradas siembras a atardeceres.
Y en las palmas grabas lo que vos sientes.
Y en penumbra esperas que yo te quiera.

Y en reflejos castos vos vas pintando.
Los cantares fieles de tu nostalgia.
Y el encanto dulce de tu elegancia.
Y el cariño eterno lo vas cantando.


Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 29 de junio de 2019

Danza de tu leyenda.



Danza de tu leyenda.

Al compás de gracia que te cobija.
Yo te envío poemas que te acarician.
Y me envías risas que identifican.
Tu cariño amable que es mi delicia.

Y en tu danza llevas mil castañuelas.
En festivo ritmo que lo propagas.
Con alegre gesto que vos me halagas.
Y me entregas dulce hoy tu leyenda.

Y en tus ojos busco luz milagrosa.
Que interprete el gozo que me regalas.
Que señale el nido de tu montaña.
Y esperarte poemas a vos paloma.

Y en el valle claro y diamantino.
Yo te extiendo voces de poemarios.
Y en tu huella dulce yo voy pintando.
 Fiel la historia nuestra con tu cariño.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.  



La pobreza como arte.




La pobreza como arte.

La pobreza es vital en el trasfondo.
De las obras de arte fiel literario.
La pobreza enmarca todo el temario.
En Quijote errante con sentido hondo.

Dios Jesús el pobre en el pesebre.
Nos enseña el arte de amar la vida.
Con el arte humilde de una sonrisa.
Con el arte casto siendo inocente.

El amor se viste siempre de pobre.
Para encontrar letras que si conquisten.
Para encontrar letras que si acaricien.
Porque letras pobres atraen el doble.

El amor es pobre no espera nada.
No es de sabios altos y si es de magos.
De magos poetas con la palabra.
Con el arte humilde de los milagros.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

domingo, 23 de junio de 2019

Concierto de tu recuerdo.




Concierto de tu recuerdo.

Filamentos dulces de las cascadas.
Tu recuerdo buscan en melodías.
Y en el vuelo alegre en avecillas.
Tus palabras viajan al ser amadas.

Tu sonrisa viaja por los cañones.
Y en celestes ríos sol es tu nombre.
Y poemas dejas en los sinsontes.
Y tu canto amable va en sus pregones.

Sois dulzura suave de la meseta.
Con el néctar puro de tu cariño.
Con el vino dulce de tu destino.
En silvestres flores que te recuerdan.

Tus miradas besan y son conciertos.
En cascadas frescas que se deslizan.
Por peñascos limpios que fertilizan.
El jardín florido de tus senderos.

Y en la greda humilde de tu camino.
Van grabadas dichas que vos sentiste.
Van inscritos versos que los hiciste.
Al compás sonriente de un sol divino.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.






Son golondrinas.





Son golondrinas.

Con nativo baile ya me atrajiste.
Y en suspiros hondos me envolvías.
Con aroma suave entretejías.
El amor hermoso al sonreírte.

Si yo vuelva a verte es muy incierto.
Yo recuerdo cantos de tu lenguaje.
Y recuerdo gestos tan entrañables.
Que me ligan siempre a tu misterio.

Tu sonrisa clara es estandarte.
Es ventana grácil de zarzamoras.
Es balcón inquieto del Amazonas.
Es perfume suave muy de los Andes.

Y tus manos puras son golondrinas.
Que ya viajan listas en el verano.
Que me esperan gratas y que volvamos.
Al amarnos fieles sin despedidas.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.