Son
golondrinas.
Con nativo
baile ya me atrajiste.
Y en
suspiros hondos me envolvías.
Con aroma
suave entretejías.
El amor
hermoso al sonreírte.
Si yo vuelva
a verte es muy incierto.
Yo recuerdo
cantos de tu lenguaje.
Y recuerdo
gestos tan entrañables.
Que me
ligan siempre a tu misterio.
Tu sonrisa
clara es estandarte.
Es ventana
grácil de zarzamoras.
Es balcón
inquieto del Amazonas.
Es perfume
suave muy de los Andes.
Y tus
manos puras son golondrinas.
Que ya
viajan listas en el verano.
Que me
esperan gratas y que volvamos.
Al amarnos
fieles sin despedidas.
Robert
Aníbal Sánchez Fajardo.
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