domingo, 7 de abril de 2019

Con fe y fuerza.






Con fe y fuerza.

Tu pequeña cara de tez trigueña.
Tu sonrisa tierna que me entrelaza.
Tu mensaje alegre que me reclama.
Todo amor del alma a tu silueta.

Y tu mirada grácil que me rodea.
Y conquista dulce con valentía.
Y tus manos notas de melodía.
Tu aroma agareno que te modela.

Tu cabello de gracia que se recuerda.
Y tu cuerpo frágil y de inocencia.
Y tus brazos lazos de clemencia.
Tu querer que liga con fe y fuerza.

Y tu pecho lleno de sentimientos.
La promesa viva de ya querernos.
Y tu voz angélica yo las recuerdo.
Eso llevo siempre en mis adentros.

Es mi canto franco a tu ternura.
Es el acto grato que no te olvida.
Son mis frases dichas y muy sentidas.
Es mi poema hecho a tu hermosura.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 6 de abril de 2019

Me cuesta imaginarte ausente.





Me cuesta imaginarte ausente.

Me cuesta imaginarte ausente para siempre.
Y saber que tu perfume para verte me lleva
Recorro los lugares y campos todos verdes.
Y vuelvo a sentir tu presencia dulce y bella.

Vuelvo a escuchar del amor las fieles campanas.
Y tu silueta en la tarde con los aromas se dibuja.
Vuelves a recoger feliz mis besos que te buscan.
Vuelves a sonreír con mi voz que siempre extrañas.

Todo el campo nos cobija con su canto sincero.
Y volvemos a amarnos entre estrellas y luceros.
Y volvemos a decirnos quedamente te quiero.

Nuestras voces se unen en el místico silencio.
Mientras contemplamos nuestro azul universo.
Mientras nuestras manos se besan con los dedos.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

A tu carruaje.





A tu carruaje.

En tu pecho caben las emociones.
Que describen notas que son leyendas.
Tu lenguaje pinta efervescencias.
Que hoy nacen libres en corazones.

Alegría brota en tu lenguaje.
Y tejiendo alegres nostalgias.
Vas uniendo ágil sin las distancias.
Las memorias todas a tu carruaje.

Y recoges vida en armonía.
Y en tu pecho tiempos se te comprimen.
Y refugios buscas que te iluminen.
Y en miradas mías que son poesía.

Al futuro lleno de incertidumbre.
Vencerás serena con tu sonrisa.
Bendición serás con el sol y brisa.
Y serás paloma que ya me alumbre.

Y serás inicio en una historia.
Con lenguaje sabio de tus pupilas.
Con mensaje grato al escribirla.
Con tus besos tiernos en mi memoria.


Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

Lenguaje de tus pupilas.



Lenguaje de tus pupilas.

En tu corazón caben todas las poesías y versos.
Y tu sentimiento escribe las mejores notas.
Todo tu lenguaje se reduce al amor gota a gota.
Y tu alegría y tus lágrimas se unen como dos mares inmensos.

Toda tu belleza recoge la armonía de la vida.
Y guardas en tu memoria todos los detalles bellos.
Todos los tiempos se comprimen en tu pecho.
Y salta tu mirada buscando un refugio en la mía.

Sobrevivirás a la incertidumbre del futuro incierto.
Y serás bendición marcando cada instante con tu sonrisa.
Y buscarás en la playa mi poema para tu corazón inquieto.

Serás mi gaviota y mi paloma que me hablarás en la brisa.
Y serás el inicio de la mejor historia de amor del universo.
Y poblarás mi sentimiento con tus besos y con el lenguaje de tus pupilas.


Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

viernes, 5 de abril de 2019

Una tarde en Cartagena.





Una tarde en Cartagena.

En la augusta tarde cartagenera.
Yo le robo al tiempo presentimiento.
Me adelanto ágil para tu encuentro.
Y esperar que pases a pie de fiesta.

Y mirarte puedo en las murallas.
Y gimiendo dulce en los carruajes.
Y dejando sello de tu linaje.
Con miradas sobre el mar que extrañas.

Me imagino siendo de los palenques.
Un hombre negro de campamentos.
Que a esclava ama en sus adentros.
Que la lleva plena fervientemente.

Te imagino negra y mi princesa.
Con risueño gesto de luz sagrada
Con mensaje tierno de su mirada.
Con amor eterno de paz sincera.

Yo te escribo versos y te recuerdo.
Al pasar muy raudas embarcaciones.
Y con lluvia y viento en los balcones.
Dejo un poema escrito en tu pañuelo.

Tu perfume fijas en los destellos.
Cuando el sol se esconde en silencio.
Cuando la luna reclama el dulce sueño.
Cuando dibujas sueños en tu cabello.

Y una voz me dice que tú me amas.
Y me esperas siempre en un castillo.
Y muy fiel me guardas en tu cariño.
En tu pecho noble con fe que abrasa.


Robert Aníbal Sánchez Fajardo.




Y la gracia afirma.



Y la gracia afirma.

En tu voz va amor en un fiel suspenso.
Y seguir tu voz de luz es camino.
Y tu acento quedo es infinito.
Y que anuncia vida del universo.

Y tu acento siembra una dulzura.
Y camina ecos de melodías.
De juglares notas no conocidas.
De discretas ondas de la lisura.

En tu voz va música de la altura.
De lenguajes dulces de profecías.
De alfabetos vivos que refulgían.
En pequeños valles que el sol arrulla.

Con tu canto escribes en el silencio.
Y el secreto acude a decorarlo.
Y la gracia afirma en su sagrario.
El aroma y versos de tu misterio.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.



jueves, 4 de abril de 2019

Cifro la primavera.





Cifro la primavera.

Tu mirada surca los continentes.
Y tu pecho avanza unas distancias.
E interrogas plácida ya las nostalgias.
Y deslizas suerte serenamente.

Esperando poemas que te conmuevan.
Vas buscando mares de las gaviotas.
Vas sintiendo amores que no se agotan.
Y dibujas cielos que te renuevan.

Y me pides versos que sean sinceros.
Con palabras tenues de barcarolas.
Con carismas castos que te enamoran.
Con mensajes tiernos y verdaderos.

Y yo busco selvas de las palmeras.
Y te escribo letras en la hojarasca.
Y te canto alegre en la nevasca.
Y en tus dedos cifro la primavera.

En tus sueños viajas a tu colegio.
Y te espero listo con mi poema.
Y el papel te dice y con mi letra.
Que en tu pecho sacro fui yo el primero.

Mas un verso pides que sea recuerdo.
Y que imprima franco lo que vos sientes.
Permanezca nuevo y sea escribiente.
De tus versos hechos en tus cuadernos.

Con tu aroma pinte el firmamento.
Y en tus manos cifre lo que vos amas.
Y en los barcos haga los pentagramas.
De los cantos bellos que vas sintiendo.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.