Y azahar
muy dulce.
Y te
beso siempre en despedida.
Con
cariño grande y muy intenso.
Con
clamor del alma y que es inmenso.
Con mi
canto dulce y sin medida.
Y es un
beso largo y de leyenda.
Y en las
palmas bellas de la llanura.
Con la
luna llena de la aventura.
Y azahar
muy dulce que luz encienda.
Tus palabras suaves las voy besando.
Tus
gemidos claman estremecidos.
Y tus ojos
besan con mil latidos.
Y tu
pecho abraza enamorando.
Con el
canto dulce que vos destilas.
Vas
grabando aromas que te enternecen.
Vas
gritando versos que te estremecen.
Y te
ruedan gotas de tus pupilas.
Y un
pequeño rezo nos va juntando.
Con
perfume grato que es de tus manos.
Con aroma
suave de los manzanos.
Con
sonoro canto que vas amando.
Robert
Aníbal Sánchez Fajardo.