martes, 7 de abril de 2020

Y azahar muy dulce.







Y azahar muy dulce.

Y te beso siempre en despedida. 
Con cariño grande y muy intenso.
Con clamor del alma y que es inmenso.
Con mi canto dulce y sin medida.

Y es un beso largo y de leyenda.
Y en las palmas bellas de la llanura.
Con la luna llena de la aventura.
Y azahar muy dulce que luz encienda.

Tus palabras suaves las voy besando.
Tus gemidos claman estremecidos.
Y tus ojos besan con mil latidos.
Y tu pecho abraza enamorando.

Con el canto dulce que vos destilas.
Vas grabando aromas que te enternecen.
Vas gritando versos que te estremecen.
Y te ruedan gotas de tus pupilas.

Y un pequeño rezo nos va juntando.
Con perfume grato que es de tus manos.
Con aroma suave de los manzanos.
Con sonoro canto que vas amando.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.





Con vaivén radiante.







Con vaivén radiante.

Y tus huellas buscan con pies sonoros.
Insinuarme un sueño por encontrarlo.
De decirme el tiempo de descifrarlo.
De mostrar la dicha con tus decoros.

Y en el ritmo grácil de tus vibrares.
Van pequeñas flores que te embellecen.
Van fuegos dulces que te estremecen.
Van tiernos giros que entrelazares.

Y balcones doras muy atractiva.
Con tu paso dulce que es de princesa.
Con tu estilo franco que ya atraviesa.
En desfile casto que me cautiva.

Y tu gracia avanza con el despliegue.
De tu cuerpo bello que va vibrante.
Con vaivén radiante que va danzante.
Con el brillo puro que el sol te entregue.

Tu silueta deja las bendiciones.
Que acarician ritos de tu elegancia.
Que perfilan brillos de tu estancia.
Que nos juntan siempre en emociones.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


                                                           



                                                           




viernes, 3 de abril de 2020

Tu cintura es fuego.









Tu cintura es fuego.

Vos gitana bella de caravanas.
Con vestido dulce y muy festivo.
Y amoroso gesto y compasivo.
Y el cariño anuncias en las sabanas.

Vas viajera y buscas las sencilleces.
Y rubíes libres en las miradas.
Y secretos sabios en las posadas.
Y jardines bellos los embelleces.

Y tu cuerpo bello que va cimbreante.
Con tu garbo grácil y sensitivo.
Y que lanza brillo muy expresivo.
Al compás de cielos en un instante.

Tu cintura es fuego de tu leyenda.
Y tus manos sudan emocionadas.
El aceite puro de enamoradas.
Con perfume grato que va en tu senda.

Tus palabras unen tus emociones.
Y en gemidos dices lo que vos quieres.
Con palabras suaves vos me prefieres.
Que te cante siempre ya mis canciones.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.




Y tus besos viajan.





Y tus besos viajan.

Tus sensibles mieles ya profetizan.
En tus nuevos cielos con las señales.
Un dialecto ignoto con los cordiales.
Con fonemas gratos y que humanizan.

Con felices sueños y realidades.
Vos abrazas campos multicolores.
Pincelando el valle con luz y flores.
Con matices varios y de humedades.

Y en la sombra escribes tus añoranzas.
Del milagro andante de los amores.
De destinos ciertos premonitores
Del designio eterno de venturanzas.

Y si escribes dichas ya se realizan.
Y si dices sueños se van haciendo.
Si leyenda inicias se va escribiendo.
Y cantando mundos se inmortalizan.

Y las leyes duras vos las suavizas.
Y lejanas tierras vos las acercas.
Y de gozos llenas ya tus albercas.
Y tus besos viajan y los deslizas.  

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.








jueves, 2 de abril de 2020

Que en suspenso.






Que en suspenso.         

Y en el brillo grácil de tu silueta.
Van clamores caros espirituales.
Van anhelos nobles que son joviales.
Van tus besos puros con voz discreta.                           

Y en tu cuello virgen van emociones.
Que en suspenso fueron encarceladas.
Que en tu pecho piden ser liberadas.
Y en tu boca libre ya son canciones.

Y avecillas llevas que te iluminen
Que cantando adornan ya tu elegancia.
Y en tus brazos bellos de resonancia.
Van sentidos himnos que te definen.

Tus ensueños castos son cristalinos.                                   
En las nuevas rutas de tu aventura.
Y tus manos logran con tu ternura.
Escribir el himno de tus caminos.

Y en el campo bello de tus delicias.
Van queridos sueños que te estremecen.
Van amadas letras que te merecen.
Van gemidos dulces de tus primicias.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.



Y les pintas palmas.








Y les pintas palmas.

Y rescatas sueños que ya viviste.
Y las dichas gratas que te animaron.
Los aromas bellos que te guiaron.
Y la estrella nueva que perseguiste.

Y el lejano canto de tu desierto.
Y que desde niña ya lo abrazaste.
Y el sentido dulce en el contraste.
De la luna y soles en su concierto.

Y les pintas palmas a las alturas.
Y luceros vivos a tus corales.
Las alegres notas a manantiales.
Y verdores tenues a tus llanuras. 

Y con tiernos gestos vos pacificas.
El presente tiempo y los pasados.
Tu sonrisa es puente de inmaculados.
Que son cantos dulces que multiplicas.

Y la dicha plena va en tu jornada.
Que tus ojos crean con mil razones.
Con amor que nace en corazones.
E inocente chispa de tu mirada.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.





miércoles, 1 de abril de 2020

Y te espero.






Y te espero.

Y la flor andante con sol prosigue.
Y su esencia casta me comunica.
Que el amor subsiste e identifica.
Que en la calle inicia y se mitigue.

Y te espero atento con tus misiones.
Y sonrisa bella en tus anhelos.
Y en silencio dices en tus desvelos.
Que mi verso bese ya tus visiones.  

Y leyenda adornas muy seductora.
Con encanto suave de los jazmines.
Y elegantes pasos y que ilumines.
Con radiante gozo que me enamora.

Y en el brillo augusto de tu mirada.
Van los sellos gratos de los solsticios.
Van los ecos francos de los indicios.
De las notas bellas de la alborada.

Caminante hermosa de los senderos.
Que desgranas risas que me conquistan.
Que destilas mieles que en vos se alistan.  
A los sueños tiernos y muy sinceros.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.