domingo, 8 de marzo de 2020

Y canela tocas.







Y canela tocas.
                
Y te rondan sueños que simbolizan
Ir en carro humilde de la novela.
Y que mira al valle y sobrevuela.
Y buscando signos que inmortalizan.

Y paisajes cantos van sucesivos.
Con sentido oculto significando.
Profecía sabia que va insinuando.
El amor leyenda en subjetivos.

Y canela tocas y ya te inspiras.
Y la menta alegre y ya vislumbras.
Muy feliz tu vida que ya la alumbras.
Con sinceros cantos que los respiras.

Y vos tocas cumbres y totorales.
Y el romero libre de las alturas.
Y defines dichas que son blancuras.
Y disfrutas soles con madrigales.

Y en tu carro viajan las mil culturas.
Que resumen libros enamorados.
Y se hermanan tribus de los alados.
De los sueños libres de las dulzuras.

Robert Aníbal Sánchez Fajardos.







sábado, 7 de marzo de 2020

Y en alguna parte.



Y en alguna parte.

En tu paso fresco y de  extranjera.
En la calle larga de las leyendas.
Me traías versos con encomiendas.
De los otros suelos que son de fuera.

Con tu esencia bella por fin buscabas.
Carnaval nativo flor de los signos.
Un lenguaje alegre y es de los dignos.
Un dialecto amante que imaginabas.

Y en tu pecho late la voz del valle.
Que te siembra flores en recorrido.
Que el amor perfila entretejido.
Que te escribe en garzas que es su detalle.

Y en tus manos leo lo que me quieres.
En tus manos palpo tu fiel esencia.
Con tus manos hablas de tu querencia.
Que en tu pecho tierno vos me prefieres.

Y en alguna parte de la planicie.
Vos esperas verme y de improviso.
Y ya uniendo voces sin compromiso. 
Y el amor ya brille y al fin se inicie.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.                                              



viernes, 6 de marzo de 2020

Tus palabras besan.





Tus palabras besan.
     
La novela llevas en tus andanzas.
Y en tus ojos brillos muy cristalinos.
Y en tu pecho un himno de purpurinos.
De dolores dulces con esperanzas.

Y en la gesta dulce de tu destino.
Un poema cruza en el instante.
Que un dilema avanza en el errante.
En tu tiempo bello muy cristalino

Y en el ritmo grácil de tus respiros.
El amor reflota y va confiado.
El amor te sigue y va a tu lado.
Y te sientes virgen en tus suspiros.

Y en los hilos tiernos de tu vestido.
Van historias nuevas que descubriste.
Van las letras bellas y que escribiste.
En las tardes largas que ya has vivido.

Y tu gracia danza en mil colores.
Tus palabras besan lo que presientes.
Tus momentos visten de los fervientes.
De tus sueños hondos que son amores.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.








Y revives flores.





Y revives flores.

Rescatando huellas de tu silencio.
Que me brindan mundos desconocidos.
Que relatan gestos comprometidos.
En idioma ignoto que lo evidencio.
              
Mil preguntas surgen en tu dulzura.
Que en las palmas buscas ya la respuesta.
Que en las flores grabas y con la apuesta.
De encontrar un cielo en tu aventura.
                      
Y en los cantos dulces de tu jornada.
Y en tus pasos raudos que vas marcando.
Me señalas ecos que van cifrando.
Tu camino oculto de enamorada.

Y entrelazas soles y primaveras.
Y las lunas llenas de las angustias.
Y revives flores que ya son mustias.
Y veranos largos de las esperas.

Y rescatas voces que no han sentido.
Los amores puros que son de gozo.
Y revives pechos que en alborozo.
Hoy expresan verso muy escondido.
                                 
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.











martes, 3 de marzo de 2020

Y los nuevos sueños.





Y los nuevos sueños.

Y con nuevo canto vos imaginas.
Que subiendo sueñas en el poblado.
Que paisajes cantan en son sagrado.
Que leyendas danzan y te iluminas.

Y en el nuevo giro de tus vivencias.
Vas buscando sitio que vos encajas.
Vas buscando rezos que son alhajas.
Vas buscando diarios y sus esencias.

Y en la casa grande que es un ensueño.
Te recibe el beso del cancionero.
El juglar modesto que es el jilguero.
De tu pecho tierno y que es tu dueño.

Y un lugar ocupas en corredores.
Y en la casa reinas y sois princesa.
Y leyenda empieza y que no cesa.
Y la nueva vida con resplandores.

Y cultivas flores que son brillantes.
Y los nuevos sueños en la llanura.
Y en los bosques buscas con tu hermosura.
El camino alegre de los amantes.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.



lunes, 2 de marzo de 2020

Y besé tu talle.




Y besé tu talle.

En sendero dulce en el encuentro.
Con aromas ibas de la rivera.
Tu mirada ausente de quien te quiera.
Y en el pecho un sueño que sea tu centro.

Me miraste a penas vos transeúnte.
Y el momento queda en el espacio.
Y tu esbelto talle que es de topacio.
Y un mismo rumbo que al fin nos junte.

Y tu esencia pura que es de manzana.
Que tu historia trae entretejida.
Me irradiaba retos y sin medida.
Me irradiaba calma tu tez lozana.

Y besé tu talle en lejanías.
Y tus pasos dulces yo los besaba.
Y subías rauda sin quien te amaba.
Y buscabas fiesta y sonreías.

Tu ondulado pelo desordenado.
Parecía un nido de golondrina.
Que viajando busca la adrenalina.
Que sonriendo siente sol perfumado.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.                       





domingo, 1 de marzo de 2020

Tu elegante paso.




Tu elegante paso.

Los aromas limpios en remolinos.
Van en cantos tuyos de eternidades.
Y por cada canto de tus bondades.
La planicie danza en torbellinos.
                      
Tu elegante paso tan inocente.
Va en la senda esbelta de los romances.
Con gemidos miras ya tus avances.
Y un risueño verso ya va en tu mente.

Y la noche palpas con tu lucero.
Y tus ojos buscan en el camino.
Un atisbo claro en tu destino.
El avance grato del romancero.

Y en tu trato tierno que es cotidiano.
Tus palabras bellas son mis cantares.
Me dibujas cielos con azahares.
Y un secreto beso con sol aldeano.

Y en tu senda errante con emociones.
Tus promesas dejas con voz intensa.
Y en mirada tierna la fe inmensa.
Y en tus labios bellos van mis canciones.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.