miércoles, 11 de diciembre de 2019

Y en un giro basta.





Y en un giro basta.

Tu mirada espera las caravanas.
Y los sueños gratos en espejismos.
Y atisbando tiempos en los abismos.
Vas buscando huellas mis cotidianas.

Un instante miras y me conquistas.
Y en un giro basta en tu mirada.
Y mil mundos haces ilusionada.
Y un instante para que en mí si existas.

Y en arenas borras incertidumbres.
Y miradas lanzas a mil futuros.
Y en luceros grabas que sean seguros.
Que los besos nuestros vos los alumbres.

Tus pupilas gratas me van marcando.
Los compases dulces de tus suspiros.
Los augurios puros de tus zafiros.
Los anhelos nuestros que vas amando.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

lunes, 9 de diciembre de 2019

De las mieles fieles.





De las mieles fieles.

En los bosques grabas con madreselvas.
El encanto dulce de tu cariño.
Y en yarumos cantan los pajarillos.
Tus mensajes tiernos que en tu voz llevas.

En risueño gesto que es de novicia.
La novela nuestra va reflejada.
Y en tus manos frescas ya me regalas.
Los caminos puros que en ti se inician.

En tus labios miro el paraíso.
De las mieles fieles de tus enjambres.
De las dulces notas que se propaguen.
En futuros sueños que profetizo.

Y en la cumbre grata de tu floresta.
Yo te escribo versos con tu perfume.
Te dibujo besos que ya nos unen.
En sonoro bosque que los orquesta.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Hoy te recuerdo.





Hoy te recuerdo.

Olías a rosas a tabaco fresco a chocolate y canela.
Y tu genial y seductora sonrisa juvenil flotaba en el aire.
Me dejaste tu alegría suspendida en tu piel trigueña.
Y tus manos desde ese instante empezaron a acariciarme.

Llenabas todos los espacios con tu belleza árabe.
Y por los corredores siento todavía tu paso elegante.
Y te sentabas en esa banca de la abuela por las tardes.
Y tu mirada me hablaba de todo menos de marcharte.

Conversábamos que iríamos al bosque del Rejoya.
Y me esperabas siempre con tu mirada sonriente.
Me cobijabas tu nostalgia y tu abrigo confidente.
Y detenías el tiempo en paz para recordarme a solas.

Se quedó tu pieza repasando silencios interminables.
Copiando tus pasos de encanto ágil de bella estudiante.
Escribiendo en lenguajes nativos el poema de tu viaje.
Y volverás a ese corredor para un día poder besarte.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

En Cafés me esperas.






En Cafés me esperas.

Que sea un poema eterno te he prometido.
El que un día entregue en pergamino.
Con mi letra y pulso y con tu ritmo.
Con tu garbo y gracia estremecidos.

En danzante paso van mis pregones.
Y rescatas besos que en el olvido.
Se quedaron solos en tu pasillo.
Esperando pulses sus intenciones.

En cafés me esperas emocionada.
Y en tu pecho escucho ya tu gemido.
Y en tu risa fresca leo yo el suspiro.
Que extrañando exhalas en tu nostalgia.

Tu belleza grabas en el recinto.
Que en aromas vuela en la conquista.
Y palabras tuyas  son suspendidas.
En la ronda bella de tu camino.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

martes, 3 de diciembre de 2019

En un pasillo.



En un Pasillo.

En un pasillo de un centro comercial hermoso.
Un día me sorprendiste con tu belleza amable.
Con tu gracia al caminar me imprimías tu imagen.
Y tus ojos cifraban en mi corazón el amor con gozo.

No te pude olvidar, siempre recordé esa tarde.
Tu alegría, tu blue jean y el mensaje de tus ojos.
Luego el pasillo vacío y un clamor de amor silencioso.
Y se quedó el ambiente pulsando un nuevo lenguaje.

Quizá me insinuabas que volvamos a vernos.
Y que ese momento sea único el más alegre.
Y que ese momento se repita al poder verte
Y te pueda entregar un poema que sea eterno.

Porque el amor verdadero nunca se pierde.
Y si me dices con tus labios hermosos; te quiero.
Y si tu  bella sonrisa anuncia el sí que yo espero.
Yo también te diré que te amaré para siempre.


Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

lunes, 2 de diciembre de 2019

En la Playa.



En la playa

Tu mirada dulce de chocolate.
Me describe playas tan infinitas.
Y en el viento grabas con golondrinas.
El amor que sientes al inspirarte.

Y te pinto bella en horizontes.
Te salpico mares en tu dulzura.
Y en espumas grabo tu hermosura.
Y tu voz me besa con emociones.

Y te visto plena de los corales.
Te entrecruzo sales y bendiciones.
Y te trazo soles de corazones.
Y te cifro dichas en los cristales.

En tu tez morena de los palmares.
En tus ojos tristes y de agarena.
Va mi verso libre que te libera.
Van mis letras ondas que son tus mares.

Enrolladas cartas en caracoles.
En la playa os dejo con los piratas.
Y en rubíes fieles mis pentagramas.
Que te cantan tiernos en arreboles.

  
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

domingo, 1 de diciembre de 2019

A tus labios.






A tus labios.

Tu mirada canta en mis adentros.
Y tu trigueño cuerpo ya peregrina.
Mi torrente lento con tu voz linda.
Y detienes tiempos al ya querernos.

A tus labios vuelvo enamorado.
Y en tus manos bellas hoy me dibujas.
Tus amables dedos hoy son mi lluvia.
Señalando tiempos de ya encontrarnos.

Tus serenos gestos hoy me acogieron.
Y escribiste el verso en el silencio.
Al rondar miradas de tu misterio.
Al rondar tus besos en mi sendero.

Tu risueño cuerpo musicaliza.
El amor que sientes sinceramente.
Y tu voz es canto que me estremece.
Al sentir tu pecho que me acaricia.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.