En Cafés me esperas.
Que sea un poema eterno te he prometido.
El que un día entregue en pergamino.
Con mi letra y pulso y con tu ritmo.
Con tu garbo y gracia estremecidos.
En danzante paso van mis pregones.
Y rescatas besos que en el olvido.
Se quedaron solos en tu pasillo.
Esperando pulses sus intenciones.
En cafés me esperas emocionada.
Y en tu pecho escucho ya tu gemido.
Y en tu risa fresca leo yo el suspiro.
Que extrañando exhalas en tu nostalgia.
Tu belleza grabas en el recinto.
Que en aromas vuela en la conquista.
Y palabras tuyas son
suspendidas.
En la ronda bella de tu camino.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
Hermoso!....
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