miércoles, 10 de octubre de 2018

La ilusión del amor es tan pequeña.





La ilusión del amor es tan pequeña.
La ilusión del amor es tan pequeña.
Se afirma en un giro de la mirada.
En la delicia pensando en la amada.

Con amor escrito en su tez trigueña.
Es pensar que en una sola palabra.
Se entrelazan las voces que se aman.
Y el milagro se hace cuando se llaman.
Y sus voces hacen que el cielo se abra.
Donde se afirma el amor no se sabe.
Solo una huella de voz sencilla.
Puede unir cuando cada uno, se alabe.
Llamados amar sin faltar comilla.
Estamos sin que nadie menoscabe.
A Dios que dice ama con fe infinita.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

Te amo con amor sincero.



Te amo con un amor sincero.

Te amo con un amor sincero de aquí hasta el cielo.
Dios sabe cuánto te espero y solo mirarte quiero.
Todos mis sueños los llevas en tu sonrisa de lucero.
Y me escribes con caricias y besos que tu amor es eterno.

Yo vivo cerca de la luna para mirarte y velar tu sueño divino.
Me refugio entre palmeras y te escribo con cantos y trinos.
Voy recogiendo por las orillas de los caminos tus suspiros.
Y le canto a tu sonrisa en un idioma aún no conocido.

Todo el tiempo de nuestro amor vivido es un aroma de lirio.
Toda nuestra historia se agolpa en tu pecho de paloma.
Y vuelas por el cielo esparciendo nuestro amor hecho brillo.

Vuelves al campo y empiezas a construir con aromas.
Un canto nuevo con palabras cifradas en gemidos.
Y volvemos a amarnos como niños entre besos y bromas.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 6 de octubre de 2018

En un pasillo.





En un Pasillo.

En un pasillo de un centro comercial hermoso.
Un día me sorprendiste con tu belleza amable.
Con tu gracia al caminar me imprimías tu imagen.
Y tus ojos cifraban en mi corazón el amor con gozo.

No te pude olvidar, siempre recordé esa tarde.
Tu alegría, tu blue jean y el mensaje de tus ojos.
Luego el pasillo vacío y un clamor de amor silencioso.
Y se quedó el ambiente pulsando un nuevo lenguaje.

Quizá me insinuabas que volvamos a vernos.
Y que ese momento sea único el más alegre.
Y te pueda entregar un poema que sea eterno.

Porque el amor verdadero nunca se pierde.
Y si me dices con tus labios hermosos; te quiero.
Yo también te diré que te amaré para siempre.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


jueves, 4 de octubre de 2018

El encanto dulce de tu silueta.




Canción.
Ritmo: Bambuco.

El encanto dulce de tu silueta.

El encanto dulce de tu silueta.
Un lamento lleva como reproche.
Y en tus ojos libres hay una letra.
De novela inédita donde amor brote.

Tu nostalgia mil mundos atraviesa.
Esperando el tiempo y ser amada.
Buscas besos nuevos de bocas tiernas.
Corazones jóvenes de hombres que aman.

Buscas versos blancos en los trigueños.
Y morenos versos de novios albos.
Buscas frase aún no escrita en sueños.
Que te indique ruta del dulce amo.

Te enamoras rápido de los poetas.
Que te escriben versos en las paredes.
Y te esperan siempre en primavera.
Cuando cantas grata que el amor vence.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Y se mueve todo al recordarte.




Y se mueve todo al recordarte.

Y se mueve todo al recordarte.
Al compás del tiempo que amas sensible.
Y en el ritmo mismo de lluvia que cae.
Vas unida al aire de amor que gime.

Tu sonrisa flota en los pasillos.
Tu perfume ronda en las alcobas.
Y tu hablar gentil expresa que lloras.
Cuando buscas sola el amor mío.

Tu mirada en cada banca fijaste.
Y tus brazos tiernos dejaron tu huella.
Y en geranios fieles tu alma grabaste.
Con el dulce canto que ahora te espera.

Tu semblante amable solo recuerdo.
Que expresaba todo tu sentimiento.
Y tus manos cálidas se me fueron.
Cuando más quería ser tu leal dueño.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

martes, 2 de octubre de 2018

En el puente donde te encontré y te dije que te amo.




En el puente donde te encontré y te dije que Te amo.

En ese puente cifré tu nombre sobre la madera.
Y tus manos me acariciaron y tu sonrisa era mía.
Me dijiste que me amarías de la mejor manera.
Y tus manos vibraban de amor como melodía.

El perfume sonriente y musical de tu boca.
Grabó para siempre tu amor en mis labios.
Y tu pecho vibrante de juvenil y dulce encanto.
Siguió cantando en mi corazón como alondra.

Soy ruiseñor cantor de tu blanca dulzura.
Y mi pluma es rústica y plena de sencillez.
Y es que te arrullo cuando calmas mi  amargura.
Cantando como paloma tierna y montañés.

Soy ruiseñor cantor de tu belleza.
Y mi pluma es dura y esquimalés.
Y es que te amo cuando pasas por mis venas.
Salpicando tu dulzura y tu niñez.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

lunes, 1 de octubre de 2018

Siento el abrazo que me das.



Siento el abrazo que me das.

Siento el abrazo que me das con el aroma de la primavera.
Y el viento me trae tus sueños que me acarician fervientes.
Tu perfume inocente lo grabas en mis labios que te besan.
Y me nutro de tu sonrisa fresca que el amor me enciende.

Tus manos se deslizan por mi cuello y siento tu dulce aliento.
Busco tus brazos de hermosura inigualable para refugiarme.
Y sueño con tu lenguaje hermoso y tu feliz oriental acento.
Y puedo escuchar tus elegantes pasos perfumando la calle.

Y en las vigilias te beso dulcemente para que no despiertes.
Y puedas llevarme para navegar contigo mientras sueñas.
Y sentir la majestad de tu amor ferviente en tu corazón alegre.

Busco tu mirada de amor en las titilantes luces de las estrellas.
Allí me mandas tu tierno mensaje que me amas para siempre.
Allí nos volvemos a encontrar besándonos en las noches bellas.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.