Y en
perfume agreste.
Y canela
en flores es tu sonrisa.
Y en
aroma tierno de limonero.
Va tu
gracia ansiosa por el sendero.
Con un
sueño grácil que va de prisa.
Y te
vistes bella de luz viajera.
Con
pequeñas flores de los caminos.
Que te
marcan siglos de peregrinos.
De los
vientos gratos de primavera.
Y en el
polen giran tus ilusiones.
Y en las
hojas dejas tus escrituras.
Y en
cortezas libres tus signaturas.
Y en la
tierra fresca tus confesiones.
Y en las
cumbres grabas ya tu mirada.
Que la
adornan flores de la meseta.
Que
secretos deja en la fiel grieta.
De
peñascos frescos de la cascada.
Y en perfume
agreste de las alturas.
Vas
dejando el rastro de tu inocencia.
Vas
dejando versos de tu conciencia.
Con las
notas suaves de las verduras.
Robert
Aníbal Sánchez Fajardo.