viernes, 21 de febrero de 2020

Tu vestido inquieto.





Tu vestido inquieto.

Y me esperas y andas vas suspirando.
Voy contigo simple y te conquisto.
Voy oculto unido y te persisto.
Te detienes miras me vas ligando.

En la noche marchas a lo imprevisto.
Y me esperas siempre en el poblado.
Y vas rauda al punto el acordado.
Carnaval nativo y te revisto.

De lugar ignoto sois proveniente.
Las derrotas nada ya te conmueven.
Las victorias sobran y si te llueven.
El amor tan solo es conveniente.

Tu vestido inquieto por  aventuras.
Y paisajes sientes sin despedida.
Y la tierra ligas si sois querida.
Y tus ojos vibran sin ataduras.

Y en el valle dejas tu gran tesoro.
El anhelo puro de ser amada.
El risueño gesto de tu tonada.
El humilde canto que va en tu lloro.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.




jueves, 20 de febrero de 2020

Letra de Runacuna Samay.




Letra de Runacuna Samay.
Sonsureño.

De las montañas baja el arroyo.
Viene cantando su canto de oro.
Las palomitas beben sus aguas.
Y los jilgueros en él se bañan.

En el arroyo dejo mis versos.
Que la corriente lleva a tu cuerpo.
Y mis carticas van con los cantos.
Con los mil sueños que te aman tanto.

En las orillas te escribo en hojas.
Con los nativos fieles aromas.
Que en tu casita las cantas todas.
Con la alegría de las alondras.

Cada mañana beso tus huellas.
Cuando caminas hacia la escuela.
Y en papelitos te dejo mi alma.
Que es tu bandera pa que me quieras.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

miércoles, 19 de febrero de 2020

En mis bosques.






En mis bosques.

Tu mirada me habla a la distancia.
Y recoges mundos no conocidos.
Y los pintas gratos y entretejidos.
Con tus voces tiernas y tu fragancia.

Y en los nuevos giros muy cotidianos.
Un poema avanza en corredores.
Y en tu pecho anidas luz y colores.
Con el fuego dulce que hay en tus manos.

Y en el hilo dulce de tu pañuelo.
En silencio llevas mis iniciales.
En las cartas blancas de colegiales.
Van promesas nuestras con luz del cielo.

En mis bosques vives si te ausentaras.
Y en naranjos lates si no te oyera.
Y en azahares quedas si yo durmiera.
Sin tus brazos tiernos y me extrañaras.

Y en el suave canto de tu paraje.
En las notas dulces vas entonada.
Y en acorde alegre de tu alborada.
En arpegio nuevo va tu mensaje.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

lunes, 17 de febrero de 2020

Perfumando cumbres.







Perfumando cumbres.

Tus sagrados gestos musicalizan.
Con tus flecos todas las religiones.
Tu silueta copia con mil visiones.
Tus sentires gratos que se realizan.

Y en las blancas flores de limonero.
Sois la gracia y canto de la cigarra.
Sois el suave lloro de la guitarra.
Perfumando cumbres de tu sendero.

Y en rocíos pinto tus universos.
Tus posibles mundos imaginados.
Y tus nuevos soles ya perfumados.
Con los labios tuyos que son tan tersos.

Y en azules crestas de las montañas.
Tus caminos trazo en tu regreso.
Con cocuyos claros yo a vos te expreso.
Un poema intenso que lo acompañas.

Y en serenas noches y cristalinas.
Con luceros oro yo te rescato.
Y con lunas plata  a tu voz me hato.
Y en tu sueño beso lo que imaginas.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

  



sábado, 15 de febrero de 2020

Y en rescoldos.






Y en rescoldos.

Tus miradas trenzan con sol verdores.
Y en el pleno valle la paz te acoge.
Y en amadas cimas tu voz escoge.
Los recuerdos bellos y redentores.

En balcones blancos sois golondrina.
Que viajera cruza las estaciones.
Y se posa dulce con emociones.
Y a llorar su carta que es peregrina.

Y te escribo a diario en las higueras.
Y te miro en noches de plenilunio.
Y te atisbo a ratos en mes de junio.
 Y te dejo cartas por si te fueras.

Y en rescoldos grises de tu cocina.
Yo te enciendo llamas de bienvenida.
Y con tizne signo ya tu partida.
Y a que vuelvas pronto mi medicina.

Y en rescoldos grises de tu cocina.
Un recado dejo en escondidas.
En pequeñas leñas y no encendidas.
Es un canto ignoto que te ilumina.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.




miércoles, 12 de febrero de 2020

Y en las cartas cortas.





Y en las cartas cortas.

Mi relato narra tu voz ferviente.
Y que cerca al fuego de los carbones.
La leyenda cuentas en los rincones.
De cocina antigua que es elocuente.

Que en la tarde fresca de tus estudios.  
Me miraste en puerta de tu colegio.
Y grabaste mi alma en sortilegio.
Y muy cerca a pascua en sus preludios.

Convinimos juntos un compromiso.
De que cerca o lejos yo te besara.
Que despierto o en sueños yo te mirara.
Y a pesar del tiempo yo te diviso.

Y en las cartas cortas que me enviaste.
Que en papel sencillo las escribiste.
Me señalas tiempos que vos previste.
Y de unirnos libres y el sol nos baste.

Que en el barro fresco de los caminos
Mis pisadas buscan pies inocentes.
Y tus huellas beso con refulgentes.
Con sentidos versos de dos destinos.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


Y murmuras leve.





Y murmuras leve.

Y en las hojas secas tu voz se queda.
Y en los cercos verdes va tu mirada.
Y en las garzas blancas vas vos alada.
Y en la tarde plena sois alameda.

En el pasto tierno sois mariposa.
Que con brisa escribe sus libertades.
Que con risas canta sus soledades.
Con gemidos dulces su cruz reposa.

En tus labios vibro si no te viera.
En tu pulso salto en tu silencio.
En tus ojos brillo si yo presencio.
Tu clamor sonoro que me envolviera.

En tus manos llevas literatura.
De sentires hondos que me recuerdas.
Y murmuras leve que no me pierdas.
Y acaricias tiempos de mi escritura.

Y en aromas suaves de las quebradas.
Con pequeñas flores vas dibujando.
Las esperas nuevas que vas cifrando.
Con las letras nuestras que son amadas.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.