miércoles, 12 de febrero de 2020

Y en las cartas cortas.





Y en las cartas cortas.

Mi relato narra tu voz ferviente.
Y que cerca al fuego de los carbones.
La leyenda cuentas en los rincones.
De cocina antigua que es elocuente.

Que en la tarde fresca de tus estudios.  
Me miraste en puerta de tu colegio.
Y grabaste mi alma en sortilegio.
Y muy cerca a pascua en sus preludios.

Convinimos juntos un compromiso.
De que cerca o lejos yo te besara.
Que despierto o en sueños yo te mirara.
Y a pesar del tiempo yo te diviso.

Y en las cartas cortas que me enviaste.
Que en papel sencillo las escribiste.
Me señalas tiempos que vos previste.
Y de unirnos libres y el sol nos baste.

Que en el barro fresco de los caminos
Mis pisadas buscan pies inocentes.
Y tus huellas beso con refulgentes.
Con sentidos versos de dos destinos.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


Y murmuras leve.





Y murmuras leve.

Y en las hojas secas tu voz se queda.
Y en los cercos verdes va tu mirada.
Y en las garzas blancas vas vos alada.
Y en la tarde plena sois alameda.

En el pasto tierno sois mariposa.
Que con brisa escribe sus libertades.
Que con risas canta sus soledades.
Con gemidos dulces su cruz reposa.

En tus labios vibro si no te viera.
En tu pulso salto en tu silencio.
En tus ojos brillo si yo presencio.
Tu clamor sonoro que me envolviera.

En tus manos llevas literatura.
De sentires hondos que me recuerdas.
Y murmuras leve que no me pierdas.
Y acaricias tiempos de mi escritura.

Y en aromas suaves de las quebradas.
Con pequeñas flores vas dibujando.
Las esperas nuevas que vas cifrando.
Con las letras nuestras que son amadas.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


sábado, 8 de febrero de 2020

Y en felices tardes.



Y en las cartas cortas.

Mi relato narra tu voz ferviente.
Y que cerca al fuego de los carbones.
La leyenda cuentas en los rincones.
De cocina antigua que es elocuente.

Que en la tarde fresca de tus estudios.   
Me miraste en puerta de tu colegio.
Y grabaste mi alma en sortilegio.
Y muy cerca a pascua en sus preludios.

Convinimos juntos un compromiso.
De que cerca o lejos yo te besara.
Que despierto o en sueños yo te mirara.
Y a pesar del tiempo yo te diviso.

Y en las cartas cortas que me enviaste.
Que en papel sencillo las escribiste.
Me señalas tiempos que vos previste.
Y de unirnos libres y el sol nos baste.

Que en el barro fresco de los caminos
Mis pisadas buscan pies inocentes.
Y tus huellas beso con refulgentes.
Con sentidos versos de dos destinos.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.




miércoles, 5 de febrero de 2020

Y en felices tardes.



Y en felices tardes.

Mi dialecto encuentra tu voz nativa.
Y tu  acento dulce y delicado.
Y apacible canto de tu llamado.
Que reclama verme con voz festiva.

Y en felices tardes sois la sonrisa.
De la virgen casta que no se olvida.
Del aroma grácil que me convida.
A mirada tuya que me divisa.

En tus voces vivo si yo me fuera.
Y en clamores te oigo si me soñaras.
Y en tu pecho escribo si me olvidaras.
Y en tu canto sueño tu primavera.

Y en las huellas dulces de tu sendero.
La leyenda escribo con mi silencio.
Y lo acorto el tiempo que yo presencio.
Y por verte pronto me desespero.

Y en los nuevos soles de tus esperas.
Un perfume nuevo se va fundiendo.
Y en las lunas llenas nos van uniendo.
Los aromas suaves de tus praderas. 

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.



domingo, 2 de febrero de 2020

Y en pequeñas cosas.







Y en pequeñas cosas.

Mi lenguaje canta al escucharte.
Tus palabras gratas de firmamentos.
Y tus voces claras son instrumentos.
Que interpretan sueños al yo mirarte.

Y en el bosque libre sois primavera.
Y en azules nubes sois sortilegio.
Y en jardín radiante sois privilegio.
Y en naranjos verdes la flor primera.

Y muy cerca vives si vas ausente.
Y en suspiros quedas si te marcharas.
Y en azahares pintas si me faltaras.
Y en tu diario escribo si vas urgente.

Y en pequeñas cosas que me dejaste.
Con tu brillo exhiben tu sed de amarnos.
Y en las notas cortas de no ignorarnos.
Tu recuerdo escribes que vos amaste.

Y en alguna senda de los viajeros.
Tu perfume grato distinguiría.
Y en azahares blancos te miraría.
Que los vientos llevan por mensajeros.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


En azules sueños.







En azules sueños.

Tu mirada siglos me solicita.
Y dulzuras pulsa en despedida.
Tu mirada enlaza desprevenida.
Universo mío que en vos ya habita.

Pensativa buscas en la conquista.
Los momentos plenos que nos unieran.
Los soñados ecos que detuvieran.
Los mejores tiempos de la entrevista.

Y te sientas sola en las orillas.
Que los mares corren con desenfreno.
Esperando el barco que en sol sereno.
Te dibuje mares en tus mejillas.

Y tu pecho salta apasionado.
Con herida y dicha entrelazadas.
Con suspiros hondos de las jornadas.
Que meditas cuando ves a tu amado.

Y tus manos bellas te acompañan.
En clamor al cielo en soledades.
Y el milagro alcanzas sin vanidades.
En azules sueños que no te engañan.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.






                      

sábado, 1 de febrero de 2020

Y los ecos buscan.






Y los ecos buscan.

En la hermosa casa de tus abuelos.
De recuerdos vivos que los evocas.
De nacientes sueños que los invocas.
En geranios rojos y en tus pañuelos.

Elegido sitio y pintoresco.
De la escena nuestra y del encuentro.
Y acompaña grato y que es fiel centro.
Bendiciendo historia con su sol fresco.

Nos acoge casa con ancestrales.
Personajes vivos en aposentos.
Y que juntan tiempos y los momentos.
En sonrisas tuyas primaverales.

Y los ecos buscan en los rincones.
Las primeras cartas que se escribieron.
Los aromas santos que se pulieron.
En jardines claros y en los balcones.

Y en suspiros viven sus emociones.
De un pasado sueño que sobrevive.
Y el legado suyo ya supervive.
En el sueño nuestro con bendiciones.  

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.