domingo, 17 de septiembre de 2017

Le canto a tu voz.




Le canto a tu voz.

Le canto a tu voz que es como canto de palmera.
Lleva mensajes de estrellas que brillan en tu pecho.
Tu voz es tierna e infantil y a tu amor me conecta.
En ella me llevas unido a tu gracia a tu amor sereno.

Con tu voz me besas mas allá de todos los momentos.
Eres el recital secreto en mis oídos con tu voz fresca.
Eres el camino de melodías de amor en tus venas sintiendo.
Y en mi pecho palpitando un beso, eres la gracia sincera.

Tu voz se ha quedado en mi alma y un corazón me dibuja.
Mil secretos grabas a mi garganta con tu escritura sonora.
Y versos de amor tallas en mi torrente con diminutas burbujas.

En tu voz van historias de amor no contadas que imploran.
La dulzura de sentir la esperanza de amar con tu música.
La dulzura de vivir cerca a tus palabras que me besan ahora.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Busco tu amor en tu pecho.



Busco tu amor en tu pecho.

Busco tu amor en tu pecho en una frase aún no escrita.
En una frase en la cual en silencio y a solas meditas.
En esa frase yo recorro por tus ojos mientras me descifras.
Entonces me besas con tu mirada y con tu sonrisa, infinitas.

Escucho tus labios que con letras secretas de amor me envías.
Y escondes un poema para mí de donde nace toda tu alegría.
Podré encontrar ese poema en una playa remota y escondida.
Escrito con arenas en las hojas de palma en la playa a la orilla.

Mas sólo sentiré lo que me dices cuando me cantes con la brisa.
Cuando me digas que me amas con los gestos dulces de tu sonrisa.
Y sabré el lenguaje de tu mirada y de tu perfume cuando suspiras.

Llévame en tus silencios frente a tu ventana donde el viento gira.
Donde tu dulce mirada escribe en la pizarra de la espera tu dicha.
Donde dibujas la esperanza con palabras de amor aún no conocidas.


Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Siempre siento en mi humilde corazón tu dulce amor pleno.


Siempre siento.

Siempre siento en mi humilde corazón tu dulce amor pleno
Es tu amor inocente y majestuoso como un canto sereno.
Me hablas con palabras sencillas e inolvidables desde lejos
Amo la forma como miras la vida sin quejarte de recuerdos.

Y con hondo sentir silente que se apoya en la pena,
En la mas pequeña luz de una lágrima sincera.
En el leve sonido de un gemido suplicando espera.
Y en un dulce dolor en el corazón que nos acerca.

Mientras, miras las palmas del Sahara con tu propio aroma.
Que como tú siempre me esperan en el desierto enorme
Embriagadas de sol y de amor sobre la arena dulce y mora.

Tu amor ha sido un perfume de incienso y de esperanza.
Un canto que susurras en el silencio humilde y conforme.
De tu mirada serena y eterna que en los adioses se afianza.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Matemática sentimental.




Matemática sentimental.

Estás en la progresión geométrica de mis sueños.
Y en el logaritmo del siete vas en mi música nativa.
Y las triplas pitagóricas te dibujan en mi silencio.
Y vas al compás de mi cuadratura musical sensitiva.

Yo te busco en el círculo polar en los fractales del hielo.
Eres la armonía del ciclo lunar y tu circular sector busco.
Me llevas en el tambor de tu cónico corazón fiel y sincero.
Me envuelves en tus formas modulares en tu sonoro huso.

Con tus teselaciones de Penrose en espiral me conquistas.
Y en la melodía del número treinta y dos eres mi cábala.
Y vas unida a mi tabla del nueve cuando busco alegre tu pista.

Me tejes en los índices de relación y correlación de tu estadística.
Y en el análisis de variancia encontramos de la genética su gama.
Y te buscaré en los ángulos de una esquina del jazmín mi legítima.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Blanco Carnaval.




Blanco Carnaval.

La tierra clama por la vida desde los polos hasta la selva.
Expresa en su dolor; más sensibilidad y mas conciencia.
El agua la acompaña y también canta y señala firmeza.
En la protección de los ríos y los mares que ahora se secan.

El paisaje lanza un fiel grito y un poema para que se quiera.
Para que se ame otra vez el verdor en los bosques y praderas.
Para que la vida sea el lazo de unión en nuestra pequeña esfera.
Y vuelva el canto y vuelva el perfume a todas las cordilleras.

El arte edifica los sueños de conservación, el arte enseña.
Para que todos volvamos a tejer la vida como única bandera.
Para que desde nuestro corazón miremos toda su belleza.

Los polos hacen su clamor en el blanco como el mejor lienzo.
La selva contesta con su verdor y sus lenguajes en concierto.
Los animales claman por la vida en nuestro pequeño universo.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


domingo, 3 de septiembre de 2017

Siento en mi el encanto de tu alma.



Siento en mí el encanto de tu alma.

Siento en mí el encanto de tu alma y tu perfume beso.
Que me trae tu voz dulce que amo con un amor tierno.
Me buscabas en el matiz del sol unido a tu sentimiento.
Y en una hoja de tu baúl estaba inscrito para tu recuerdo.

En el cofre de tu corazón me tenías guardado en una esquina.
Me buscabas en las inscripciones de las piedras en el desierto.
Más me escondía en una palabra tuya pronunciada en tu vigilia.
Y en una hoja de árbol te iba a buscar a tu puerta y a tu puerto.

Buscaba tu cuerpo hermoso entre colinas y arroyos de la selva.
Eras una muñeca hecha de mirra e incienso plena de fieles cantos.
Me rozabas dulcemente y tocabas mi pecho con tus manos de seda.

Te encuentro en el camino de la aurora en el brillo del espacio.
Te encuentro en mi corazón que con tu sentir en mí te quedas.
Estás en las raíces de mi amor que te desea en los ocasos de mayo.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Un momento la vi.



Un momento la vi.

Ella que con mucha atención me ama hoy la vi sonriente.
Sin buscarla la hallé y traía paisajes del sur en su brazos.
Su bella sonrisa la impregnó en mi corazón amablemente.
Mas sus ojos marcaban el tiempo del amor con sus trazos.

Escribía su nombre en un papel y me lo daba de recuerdo.
Allí estaba la muñeca del café Pushkin la del chocolate.
Siempre me miraba a cada momento creo a diario lo hace.
Su dulzura palpable se quedó en mí como mensaje secreto.

La forma de mirarme me decía que volveríamos a vernos.
Estaba segura de que me iba a extrañar al pasar el puente.
Su mirada de paz me ligaba a su alma con matices eternos.

Creo siempre ha estado a mi lado como algo muy sagrado.
Ella sabe de tiempos y de encuentros como ángel fulgente.
Sabe que vivo de su mirada y que feliz me siento a su lado.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.