domingo, 20 de noviembre de 2016

Amo tus manos que me bendicen..





Amo tus manos que me bendicen.

Amo tus manos que me bendicen con tu corazón tierno.
En tus ojos me guardas y con tu corazón me cantas.
Soy palabra de amor en tu boca y suspirar en tu pecho.
Sigo tu perfume de rosa en medio de la noche santa.

Tu corazón me dibuja paraísos plenos de amor sincero.
Recorro tu piel con canciones en mis de dedos de siervo.
Beso las huellas de tus pies divinos y recorro tu sendero.
Me llevas marcado en tu corazón con tu sonrisa y tus besos.

En mi canto te llevo como mi único universo nuevo.
Me ligas a ti con tu perfume de canela y de incienso.
Y empiezo a buscarte en los bosques del silencio.

Tu amor permanece en mi corazón para siempre.
Busco tu gracia en los ríos de los bellos cristales.
Y te besaré los pies cuando camines para verme.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


jueves, 17 de noviembre de 2016

El poema de tus ojos negros.





El poema de tus ojos negros.

El poema de tus ojos negros gitanos y serenos.
El mensaje que lanzas con tus ojos cartageneros.
En el me dices lo que sientes en silencio playero.
En el silencio de tu corazón juvenil y marinero.

En ellos llevas la historia gitana y la indígena historia.
Allí cabalgan los sueños de Don Quijote castellano.
Y de Don Quijote que se hizo indio por amor a la gloria.
Y de Don Quijote negro por amor al sufrimiento santo.

Entre cumbias y mapalés y pasodobles sevillanos.
Voy buscando el sentido de tu hermosura nativa.
Y me cautivas cuando caminas con tu elegante paso.

Aquí te espero en la orilla de la historia enamorada.
Para hacerte un poema en las paredes de las murallas.
Y para vivir el cielo en el amor puro de tus miradas.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


Siento el palpitar de tu corazón.




 Siento el palpitar de tu corazón....

Siento el palpitar de tu corazón pleno de gracia...
Y busco en tus sueños paisajes de matizado celaje....
Encuentro tu voz como murmullo de caravanas...
Que se dirigen a los oasis del amor en la tarde....

Vas cifrando con perfume de princesa de oriental encanto...
Todo el amor que reprimido ha estado contigo en tu palacio...
Y lo expresas dulcemente con tu gentil y maravilloso trato...
Y capto la majestad de tu sentimiento en el brillar de tus labios....

Yo simplemente soy tu siervo que cultiva tus sonrisas...
Y que le canta a tu belleza y a la elegancia de tus manos...
Y que busca la profecía del amor cuando a veces me miras...

Yo siempre esperaré la primavera para estar a tu lado...
Para ofrecerte las mas puras rosas del jardín cuando suspiras.....
Y por fin encontrarle a la rosa de tu corazón significado....

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

martes, 15 de noviembre de 2016

Hoy quiero hacerte un poema.





Hoy quiero hacerte un poema.
Hoy quiero hacerte un poema para recordar tu gracia y tu perfume. Para otra vez construirte un horizonte con la dulzura de tu voz clara. Con la ferviente oración de amor de tu corazón brillando en la cumbre. Y con el canto de tu sentimiento que navega cada día con tu mirada.
Buscaré las notas mas dulces del tiempo aromático de tu ventana. Y encontraré tu sonrisa que me recuerda mientras me piensas. Y podré palpar tus manos que me envían tus mensajes del alma. Y podre estar en silencio contemplado tu amor mientras me besas.
Quiero encontrarte en la tarde perfumada cuando todo está en calma. Y sólo oigo tus pasos sonoros en los corredores de tu dulce casa. Y siento el dulce sabor del amor pleno cuando te beso a la distancia.
Hoy caminas en mi pecho y siento el ritmo de tu corazón sincero. Hoy puedo escribirte un poema con tu perfume diciéndome te quiero. Y puedo decirte que siento tu gracia anunciando tus dulces besos.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Brindis.




Brindis del alma.
En la copa cordial de mi lenguaje.
Como símbolo fiel de complacencia.
Brindo el alma inmortal en homenaje.
Que merece tan digna concurrencia.
El honor que se alcanza en franca lidia.
Resplandece en las frentes meritorias.
Mas que el oro filial de la perfidia.
Y el dinero causal de vanagloria.
Nada tiene valor en la existencia.
Nada fulge en la frente por corona.
Nada como la paz en la conciencia.
Nada como el honor en la persona.
Recibid selección de almas serenas.
Mis eternos anhelos de ventura.
Y conmigo brindad en copas llenas.
Por la eterna amistad divina y pura.
José Celestino Sánchez Benavides.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Le canto a tu mirada.





Le canto a tu mirada.

Le canto a tu mirada dulce que a mi corazón solitario avanza.
Y me señalas con ella tu deseo sincero de amor desde lejos.
En tus ojos está dibujado nuestro amor con luz de esperanza.
Allí crece nuestra alegría con tu gracia y con el ansia de vernos.

Quiero besar tus ojos cuando de noche me piensas en desvelo.
Y saber que tu corazón anida el más bello canto de amor gitano.
Y escuchar las voces de tu melodioso ánimo diciéndome te quiero.
Y poder descifrar el camino del amor en los signos de tus manos.

Quiero viajar en tu perfume de rosas y de incienso a tu cielo.
Para vivir en tu ilusión de princesa que siempre me espera.
Y poder escribir mi poema de amor en tu pergamino sincero.

Te encuentro cada día en el jardín que cultivo con mis versos.
Allí floreces cada día como un lirio el más bello en mi recuerdo.
Allí te espero para escribirte nuestra historia de amor con mis besos.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.


lunes, 7 de noviembre de 2016

Medalla de San Benito.

Bendición y Exorcismo de la medalla de San Benito


Exorcismo

Oficiante: Nuestra ayuda nos viene del Señor.
Portador de la medalla: Que hizo el cielo y la tierra.
O: El Señor esté contigo.
P: Y con tu espíritu.
O: Yo exorcizo esta medalla por Dios Padre + Todopoderoso, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos se contiene.
Que todo el poder del enemigo, todas las fuerzas y asaltos del demonio, toda tentación diabólica, sean destruidos y expulsados de esta medalla.
Que aquellos que la usen gocen de salud del alma y del cuerpo. En nombre de Dios Padre omnipotente y de Jesucristo, su Hijo y Señor nuestro y del Espíritu Santo paráclito y en el amor del mismo nuestro Señor Jesucristo, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos por medio del fuego.
P: Amén.

Bendición

O: Señor, escucha mi oración.
P: Y llegue a ti mi clamor.
O: El Señor esté contigo.
P: Y con tu espíritu.

Oración

O: Oremos. Dios Todopoderoso, dispensador de todos los bienes, te suplicamos que, por la intercesión de san Benito, bendigas esta medalla a fin de que el que la use y practique buenas obras, merezca obtener la salud del alma y del cuerpo, la gracia de santificarse y las indulgencias que nos son concedidas. Que pueda, con el auxilio de tu misericordia, rechazar todas las acechanzas y engaños del demonio y presentarse, un día, santo e inmaculado ante tu presencia.
P: Amén.
Seguidamente, el oficiante rocía la medalla con agua bendita.