lunes, 23 de octubre de 2017

Una vez miré una mujer hermosa.

Una vez miré a una mujer hermosa.

Una vez miré a una mujer hermosa y dulce en el Asia.
Llevaba matices de amor y dolor de todas las razas.
Su voz sentía todo el amor a pesar de la distancia.
Y me decía siempre que no sabía porqué me amaba.

Creo llegué a tocarle sus dedos y me dijo te quiero.
Casi no conversó mucho conmigo mas sentía su aliento.
Olía a romero y limonero mientras la miraba en el puerto.
En ese tiempo yo iba en barco a su hermoso pueblo.

Ella después hizo una novela de nuestro callado encuentro.
En ella dice que sintió el amor más puro para sus recuerdos.
Y vive recordando momentos bellos y besándome en silencio.

Jamás se despidió mas llevaba en su cuaderno mis versos.
No sé si la vuelva encontrar espero su carta en el correo.
Mas ella sabe que la quiero y me piensa amar desde lejos.

Robert Aníbal Sánchez Fajardo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario