Te acompaño.
Te acompaño y beso tus manos que me inspiran.
En el brillo de tu mirada me encuentras suspendido.
En el silencio de un pasillo te robo un beso peregrino.
Y toco tu uniforme tenuemente mientras suspiras.
En el brillo de tu mirada me encuentras suspendido.
En el silencio de un pasillo te robo un beso peregrino.
Y toco tu uniforme tenuemente mientras suspiras.
Mas allá de las ventanas en un jardín te muestro una rosa.
En el sol que brilla sobre las hojas te muestro la esperanza.
Y aquí en mi corazón dónde estás unida un ratico descansa.
Quiero ser tu agua cristalina que corre y besa tus pies de diosa.
En el sol que brilla sobre las hojas te muestro la esperanza.
Y aquí en mi corazón dónde estás unida un ratico descansa.
Quiero ser tu agua cristalina que corre y besa tus pies de diosa.
Sigo tu perfume de bendición y de oriental encanto.
Estoy en tu sonrisa de niña inocente donde mi amor crece.
Estoy en tu corazón que para mirarme se detiene un rato.
Estoy en tu sonrisa de niña inocente donde mi amor crece.
Estoy en tu corazón que para mirarme se detiene un rato.
Busco tus huellas en la playa y en las diminutas estrellas.
En la espuma del mar poeta viajo en una palabra tenue.
Y en cada barco que se acerca a tu país te mando un poema.
En la espuma del mar poeta viajo en una palabra tenue.
Y en cada barco que se acerca a tu país te mando un poema.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
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