Tía Zoila:
Todo el ánimo nacía de tu corazón para todos.
Tus palabras creaban nuevos mundos de noble aspecto.
Ante tu bondad desaparecían todos nuestros defectos.
Y tu sonrisa era nuestro sol que nos guiaba a los mejores logros.
Nos dejaste tu huella inolvidable con el sello amable.
De las más puras virtudes que tu ejemplo irradiaba.
Fuiste la paloma que nos inspiró a volar hacia nobles ideales.
Y nos invitaste siempre a la gratitud hacia Dios que te guiaba.
Recibe este pequeño homenaje de tu sobrino.
Que siempre te admiró a cada instante.
Y recibió tu bendición como un sol de casto brillo.
Siempre estarás presente en nuestros triunfos importantes.
Estarás en nuestros corazones inspirándonos nobles caminos.
Y serás nuestra luz bienhechora para alcanzar los éxitos formidables.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario